Familia
¿Se puede vivir con los suegros y salvarse en el intento?
Pregunta difícil, pero es posible si se establecen límites claros y se dialoga, pero… la independencia es vital en la pareja, ayuda a afianzar la relación
“El casado casa quiere”, es una frase popular que quizás has escuchado. Es un dicho lleno de sabiduría, el cual recomienda convivir con su pareja en su espacio, propio o rentado. En resumen… ni los míos ni los tuyos… ‘cuarto o casa aparte’ y cero ‘sapada’ o terceras personas.
Es fundamental ‘abrirse’ para que la relación se afiance. Esto servirá para que la pareja crezca y madure, manifiesta la psicóloga clínica, catedrática y terapeuta familiar Marcia Colmont.
Jorge Flores, psicólogo clínico, sostiene que la independencia es lo más saludable para la relación. “Esta les ayudará a crear y fortalecer vínculos más sostenibles y asimismo les permitirá tener libertad en las decisiones y los beneficiará en su equilibrio emocional”, indica el especialista en salud mental.
Ser padrastro o madrastra tiene su límite
Es común que la pareja continúe en casa de sus padres o suegros por la ‘chirez’, que ahora es más común, en tiempos de pandemia, pues a algunas personas les ha tocado regresar al ‘nido’ (casa de soltero) del cual salió porque se quedó sin empleo, debido a la reducción de personal.
Flores afirma que permanecer en casa de los padres denota que la pareja nunca desarrolló destrezas ni proyectos de vida. De igual manera podrían tener el síndrome de Peter Pan, no quieren crecer, sigue creyendo que son niños.
Conformismo y más
Que sus hijos se desestresen con sus mascotas
Juntos, pero no revueltos...
Pero si no tienes dónde más ir te toca fijar reglas de convivencia, desde el principio. Hazlo con respeto y convérsalo con tu pareja.
Asimismo expresa lo que piensas y sientes, pero que sea con educación y tino, sin lastimar u ofender a nadie.
Y por último y no menos importante: respeta los espacios privados, para que respeten los tuyos.