Ecuador
Desaparecidos de Pedro Carbo: Familiares esperan por cuerpos hallados en Colonche
Jefe policial explicó que la demora en entregar los restos se debe al cumplimiento de los protocolos de rigor. Tres víctimas están identificadas

En el anfiteatro de Santa Elena los familiares de los desaparecidos de Pedro Carbo esperan la entrega de los cuerpos.
Entre lágrimas, desesperación y súplicas, los parientes de los seis jóvenes oriundos del recinto Fátima, cantón Pedro Carbo, provincia del Guayas, cuyos cadáveres fueron hallados en la comuna La Bajada, parroquia Colonche, provincia de Santa Elena, piden a las autoridades agilizar los trámites para retirar los restos y darles cristiana sepultura.
El coronel Jorge Hadatti Buchelli, jefe del Comando Provincial de Policía de Santa Elena, confirmó que los restos hallados el pasado 13 de enero de 2026 en una finca corresponden a los seis jóvenes reportados como desaparecidos a inicios de enero.
No obstante, explicó que aún se cumplen procedimientos legales y técnicos entre la Fiscalía, Criminalística y los familiares, lo que ha retrasado la entrega oficial.
“Se ha avanzado significativamente en la identificación, pero existen protocolos que cumplir. Se sigue trabajando para determinar plenamente la identidad de todos los cuerpos”, señaló el oficial.
Confirmada la identidad de uno de ellos
Hasta el mediodía de este miércoles 21 de enero de 2026, los restos permanecían en el anfiteatro provincial de Santa Elena. La tarde del martes 20 de enero se confirmó oficialmente que uno de ellos corresponde a Diego Joel Solís Villamar, de 21 años. Su identificación fue posible gracias a pruebas antropológicas especializadas realizadas por peritos de Guayaquil y a información proporcionada por su madre.
Diego Joel había salido el 3 de enero junto a Josué Francisco Merchán Solís (19), Cristhian Josué Holguín Jácome (23), Josué Johan Ponce Merchán (25), Víctor Fernando Borbor Castro (22) y un adolescente (17), en un viaje de paseo al balneario de Palmar.

Los cadáveres fueron hallados en la ruta que debieron recorrer los jóvenes para llegar desde Pedro Carbo a Santa Elena.
Clamor por humanidad
Aunque desde el inicio eran altas las sospechas de que se trataba de los jóvenes desaparecidos de Pedro Carbo, las autoridades mantuvieron reserva hasta obtener resultados científicos concluyentes.
“Si son ellos, lo único que pedimos es que nos los entreguen pronto. Queremos despedirnos, enterrarlos como se merecen. El dolor es tan grande que ya no tenemos fuerzas”, expresó entre sollozos uno de los parientes.
Los restos de los chicos en avanzado estado de descomposición fueron descubiertos el pasado martes 13, en una finca de la comuna La Bajada, parroquia Colonche. Ellos habían sido baleados e incinerados. También encontraron dos motocicletas quemadas
El hallazgo estremeció a la provincia y aceleró las investigaciones policiales. El coronel Williams Reyes, jefe policial del distrito Santa Elena, expresó que en un barrio de la comuna Palmar detuvieron a un sospechoso, quien dio detalles claves de lo ocurrido, pero en audiencia un juez dispuso su presentación periódica ante la autoridad como medida sustitutiva a la prisión preventiva.
Mientras esperan que les entreguen los restos, los parientes exigen respuestas claras y castigo ejemplar para los responsables de esta masacre.

En un cementerio de Pedro Carbo alistan los espacios para sepultar a los amigos.
Rifas y comida para conseguir bóvedas
Entre oraciones y desolación, habitantes del recinto Fátima, en el cantón Pedro Carbo (Guayas), están a la espera de que les entreguen los cuerpos de los jóvenes para darles sepultura.
Ante la falta de apoyo de las autoridades locales y nacionales, la solidaridad vecinal ha sido el sustento de las familias. Mediante la venta de comida y rifas, los moradores recaudaron fondos para las bóvedas. “Hasta el momento no hemos tenido ayuda de las autoridades”, indicó Piedad, una allegada a las víctimas.
En el recinto permanecen en vigilia, contando los días para realizar el funeral y cerrar este doloroso capítulo que se inició el 3 de enero, cuando los seis salieron del sector. Mientras, el clamor de justicia es unánime.