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Diario Extra Ecuador

Cristian Cortez, el cerebro detrás de los éxitos que marcaron la televisión ecuatoriana

Con 32 años de trayectoria, Cristian Cortez ha sido la mente creativa detrás de producciones que hicieron historia en la pantalla nacional

Del teatro al prime time, Cristian Cortez transformó su pasión por escribir en algunos de los mayores éxitos de la TV nacional

Del teatro al prime time, Cristian Cortez transformó su pasión por escribir en algunos de los mayores éxitos de la TV nacionalMontaje EXTRA

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Antes de convertirse en uno de los guionistas más influyentes del país, Cristian Cortez fue un adolescente impactado por una obra del desaparecido grupo Juglar. Aquella experiencia no solo lo conmovió, sino que le cambió el rumbo. Salió del teatro convencido de que quería pertenecer a ese mundo.

Primero intentó actuar. Se formó, hizo ejercicios escénicos y participó en montajes. Sin embargo, los nervios le jugaban en contra. Fue en ese proceso cuando descubrió que disfrutaba más escribiendo las escenas que interpretándolas. 

La escritura le daba control, libertad y una voz propia. Desde los años noventa comenzó a crear textos teatrales y no ha dejado de hacerlo desde entonces.

Su formación estuvo marcada por maestros como José Martínez Queirolo y por influencias del teatro del absurdo y el humor latinoamericano. Ese trasfondo artístico sería clave para lo que vendría después.

La televisión: presión, ritmo y éxito

El salto a la televisión llegó en 1994, cuando un exprofesor lo llamó para escribir en un programa musical del desaparecido canal CTV. Lo que parecía una oportunidad puntual terminó convirtiéndose en el inicio de una carrera de más de tres décadas frente a las exigencias de la industria televisiva.

El cambio fue radical. En el teatro podía elegir temas, tonos y personajes. En televisión, en cambio, el género, el público objetivo y el ritmo ya estaban definidos.

“Te imponen el tema, los personajes y lo que le gusta a la audiencia. Se escribe con presión. Es una fábrica de salchichas”

CRISTIAN CORTEZ GALECIO - 17ava FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO EN LIMA

CRISTIAN CORTEZ GALECIO - 17ava FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO EN LIMACaptura de Pantalla

Esa dinámica lo obligó a adaptarse a tiempos acelerados, capítulos diarios y correcciones mínimas. Aun así, supo encontrar dentro de ese sistema un espacio para construir historias que conectaran con el público ecuatoriano.

Los proyectos que marcaron un antes y un después

Entre su amplia trayectoria, Cortez identifica tres producciones fundamentales.

La primera fue La vida real, un docu-drama basado en hechos reales que abordaba casos polémicos y temas sociales de alto impacto. La serie llegó a tener cerca de 500 capítulos y se convirtió en una mezcla entre periodismo y ficción que logró captar la atención de la audiencia por su cercanía con la realidad nacional.

La vida real fue uno de los primeros grandes hitos de Cristian Cortez, un doku-drama que mezcló periodismo y ficción en casi 500 capítulos.

La vida real fue uno de los primeros grandes hitos de Cristian Cortez, un doku-drama que mezcló periodismo y ficción en casi 500 capítulos.Captura de Pantalla

El segundo gran hito fue El Cholito (2007), una novela que rompió esquemas y alcanzó hasta 40 puntos de rating, cifras que hoy parecen irrepetibles en la era digital

La producción logró algo poco común: que el público se viera reflejado en la pantalla y, al mismo tiempo, se riera de sí mismo. Para Cortez, ahí estuvo la clave del éxito: la identificación nacional.

Humor, identidad y récords de rating: El Cholito fue el fenómeno que consolidó a Cristian Cortez como referente del prime time nacional

Humor, identidad y récords de rating: El Cholito fue el fenómeno que consolidó a Cristian Cortez como referente del prime time nacionalCaptura de Pantalla

Más adelante llegó 3 Familias, una comedia que retrataba los distintos estratos sociales del país desde una perspectiva más realista. El impacto fue tal que el guion fue vendido a TV Azteca, permitiendo que la historia se adaptara para otros mercados. 

Aquello demostró que los conflictos cotidianos del Ecuador podían tener resonancia internacional.

Con 3 Familias, Cristian Cortez demostró que las historias ecuatorianas podían trascender fronteras y adaptarse a otros mercados

Con 3 Familias, Cristian Cortez demostró que las historias ecuatorianas podían trascender fronteras y adaptarse a otros mercadosArchivo Particular

La comedia como espejo social

Aunque su formación teatral estuvo influenciada por corrientes más experimentales y por el humor absurdo, la televisión lo llevó inevitablemente hacia la comedia popular. Cortez entiende ese fenómeno como una necesidad social.

“La ficción es un desfogue. Nuestros pueblos están agobiados por las noticias y el drama. La gente quiere reírse”, dice en diálogo con EXTRA.

Para él, la comedia funciona como una especie de terapia colectiva que permite aliviar tensiones y reconocerse en situaciones cotidianas.

Sin embargo, también admite que las fórmulas no son eternas. El público cambia, los hábitos de consumo se transforman y lo que hoy es un éxito masivo mañana puede perder fuerza. La sensibilidad para entender ese pulso social ha sido una de sus herramientas más importantes como guionista.

El maestro y su mirada crítica del presente

Además de dramaturgo y guionista, Cristian Cortez es docente universitario. Desde el aula insiste en que el mayor obstáculo creativo suele ser la autoexigencia extrema. “Uno es su propio verdugo”, afirma, al advertir que muchos jóvenes quieren escribir obras maestras desde el primer intento.

También observa con preocupación la inmediatez de la era digital. Considera que la facilidad de crear contenido con un celular puede generar la ilusión de que no es necesario formarse profesionalmente. 

Aunque reconoce la intuición y creatividad de muchos creadores de contenido, sostiene que la preparación sigue siendo fundamental para sostener una carrera en el tiempo.

Para Cortez, escribir no solo es técnica, sino experiencia de vida. “No puedes escribir mucho si no has vivido nada”, reflexiona, convencido de que las historias auténticas nacen del contacto con la realidad.

Entre el arte y la industria

Después de 32 años de trayectoria, Cristian Cortez se mueve entre dos mundos: el del arte teatral que le dio identidad y el de la industria televisiva que lo convirtió en referente. 

No aparece frente a cámaras ni es el rostro visible de los personajes que marcaron época. Es quien estructura el conflicto, define el tono y convierte una idea en un fenómeno de audiencia.

Detrás del rating y la ficción, Cristian Cortez equilibra la vocación artística con las reglas del negocio televisivo

Detrás del rating y la ficción, Cristian Cortez equilibra la vocación artística con las reglas del negocio televisivoArchivo Particular

Ha vivido la presión del rating, los cambios tecnológicos y la transformación de los hábitos de consumo. Sin embargo, mantiene intacta la convicción que lo llevó a comenzar: contar historias que conecten con el público. 

Porque, para él, las buenas ideas no se guardan esperando el momento perfecto. Se escriben, se trabajan y se lanzan. Y en esa constancia, más que en las cifras de audiencia, está la verdadera esencia de su carrera.

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