El crimen de alias Marino quedó grabado en cámaras de seguridad: esto revelan las imágenes
En el hecho perpetrado en Isla Mocolí también fallecieron otras dos personas, una de ellas primo del presunto cabecilla de la organización criminal Los Lagartos

El crimen de alias Marino, su primo y un amigo quedó grabado en cámaras de seguridad
Un video de un 1 minuto y 51 segundos se convirtió en una de las principales evidencias de la masacre registrada la noche del miércoles 7 de enero de 2026 en una exclusiva urbanización de Isla Mocolí, en el cantón Samborondón.
En las imágenes se observa a un grupo de personas que jugaba fútbol en una cancha del sector. De forma repentina, varios sujetos armados, vestidos con indumentaria similar a la de policías y militares, irrumpieron en el lugar y dispararon contra quienes se encontraban en el escenario deportivo. El objetivo del ataque fue directo y previamente definido.
La acción violenta estuvo dirigida contra Jefferson Xavier Salón Olivero, de 33 años; Richard Josué Mina Vergara, de 29; y Stalin Rolando Olivero Vargas, de 40 años, conocido con el alias de Marino, quienes participaban del partido.
Tras el ataque, el cuerpo de Olivero Vargas quedó tendido en el centro de la cancha, mientras que los otros dos cadáveres fueron hallados en los alrededores. Las demás personas presentes, al no resultar heridas, se levantaron y huyeron del lugar en medio del pánico.
Según registros policiales, Mina Vergara tenía procesos judiciales por asesinato, tentativa de asesinato y homicidio. En tanto, Olivero Vargas registraba antecedentes por robo y constaba como investigado en otras infracciones penales.
Las investigaciones preliminares señalan que entre 15 y 18 hombres participaron en el ataque. Los delincuentes llegaron fuertemente armados, portando pistolas y fusiles, y utilizaron uniformes similares a los de las fuerzas del orden para ingresar al conjunto residencial sin levantar sospechas.
Indicios balísticos hallados en el lugar: 28 vainas percutidas calibre 2.23, 18 vainas percutidas 9 milímetros, un cartucho 9 milímetros.

El crimen ocurrió en la exclusiva Isla Mocolí, en Samborondón, provincia de Guayas.
Este violento hecho ha generado conmoción en uno de los sectores residenciales más exclusivos de Samborondón, mientras las autoridades continúan con las investigaciones para identificar a los responsables y establecer el móvil del crimen.
Antecedentes penales
Dos de los tres hombres asesinados, Stalin Rolando Olivero Vargas y Jefferson Xavier Salón Olivero, eran primos y mantenían una amistad de varios años con Richard Josué Mina Vergara, según confirmaron sus familiares.
Un oficial policial indicó que las víctimas no residían en la urbanización, pero formaban parte de un grupo que solía acudir a esa cancha para realizar actividades deportivas. Además, precisó que no todos los atacantes ingresaron al conjunto.
“Un grupo se quedó en la garita. Pasaron el primer control sin inconvenientes y, en la segunda garita, se identificaron y se dirigieron directamente hacia la cancha.
Permanecieron en el sitio alrededor de cinco minutos, entre entrar, cometer el crimen y salir. Los atacantes se dirigieron directamente contra ellos y al resto de personas las ahuyentaron realizando disparos al aire”, detalló el oficial.
Por otra parte, una fuente policial reveló que desde hace aproximadamente tres años la Policía seguía la pista de alias Marino, a quien se lo mencionaba como presunto autor intelectual de varios crímenes registrados en el sur de Guayaquil, especialmente en zonas portuarias.
En el sitio fue abandonada una camioneta negra, presuntamente utilizada por los atacantes. Los otros dos vehículos (camioneta blanca y un carro Changan color dorado) fueron encontrados posteriormente en el cantón Daule.

Se observan a las personas fallecidas sobre el césped de la cancha.
“Lo teníamos en el radar desde hace tres años. Se lo vinculaba con la organización criminal Los Lagartos y con el control de actividades ilícitas en el sur de la ciudad. Según información de inteligencia, ejercía influencia en zonas portuarias, donde presuntamente contaminaba embarcaciones con droga. Incluso era señalado como objetivo de otros cabecillas delictivos. A él le habrían realizado labores de inteligencia para ubicarlo y atacarlo junto a su círculo cercano”, manifestó la fuente.
Justicia
Caso Isla Mocolí | El rastro empresarial de alias Marino: Venta de joyas, camaroneras y más
Redacción Extra