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Diario Extra Ecuador

La historia del entrenador electrocutado en Samanes: el fútbol era su aliado para salvar jóvenes

Juan Garcés Lucas residió en sectores conflictivos de Guayaquil. Autopsia confirmó que descarga eléctrica causó su muerte

Los restos de Juan Gregorio Garcés fueron velados primero en la casa de sus tíos y luego trasladados al camposanto Jardines de Esperanza.

Los restos de Juan Gregorio Garcés fueron velados primero en la casa de sus tíos y luego trasladados al camposanto Jardines de Esperanza.Alex Lima y cortesía

Anny Bazán

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En los sectores donde residió Juan Gregorio Garcés Lucas, tanto en la cooperativa Sergio Toral como en Valles del Chorillo, al noroeste de Guayaquil, la presencia de niños y jóvenes involucrados en actividades ilícitas era una realidad que le preocupaba profundamente. Por ello, solía insistir en la necesidad de rescatar a la juventud y veía en el deporte su principal herramienta para lograrlo, comentó su tío Elio Romero.

“Mi sobrino tenía un corazón inmenso. Le gustaba ayudar y formar a los jóvenes. Aún tenía mucho por dar. No merecía una muerte así. Él no estaba enfermo. La autopsia reveló que falleció a causa de un infarto al miocardio provocado por una descarga eléctrica”, expresó Romero la mañana de ayer, mientras los restos de Juan eran velados en la sala Fidelidad del camposanto Jardines de Esperanza, en Guayaquil.

Juan Gregorio, de 38 años, falleció la tarde del martes 20 de enero en la cancha 52 del estadio Christian Benítez, ubicado en el parque Samanes, al norte de la ciudad.

Era preparador de arqueros de la escuela de fútbol RP1, propiedad de Raúl Pérez, y murió tras entrar en contacto con las mallas del cerramiento del escenario deportivo.

Los restos de Juan Gregorio fueron sepultados a las 15:00 de ayer en el camposanto Jardines de la Esperanza.

Velorio del entrenador que murió en parque Samanes, en Guayaquil.

Velorio del entrenador que murió en parque Samanes, en Guayaquil.Christian Vinueza

“Era un chico trabajador y luchador, apasionado por el fútbol, con un corazón noble”, recordó Pérez, quien acompañó a los familiares durante el velatorio.

Contó que conoció a Juan Gregorio hace más de cuatro años en el parque Samanes. “Yo estaba lesionado y él se acercó con su balón y me dijo: ‘Profesor, veo que está lesionado, ¿lo puedo ayudar?’. Desde ahí comenzó nuestra amistad”.

Pérez indicó que inicialmente Juan Gregorio fue su asistente, ayudando a recoger balones, y que hace dos años le dio la oportunidad de convertirse en entrenador de arqueros. “Era muy humilde, pero siempre dispuesto a aprender. Ese día yo estaba en la cancha y vi cuando fue a buscar el balón. Al tocar la malla recibió dos descargas eléctrica y cayó”, manifestó.

Al velorio también acudió Byron Cevallos, quien conoció a Juan Gregorio hace 15 años, cuando ambos jugaban en campeonatos barriales y entrenaban en el parque Samanes. Conmovido, recordó que su amigo era un amante del deporte y se desempeñaba como delantero.

“Éramos un grupo de unas 15 personas. Nos llamábamos Los Gladiadores. Yo dejé de ir porque el parque no tenía las condiciones adecuadas: no había iluminación y una vez también recibí una descarga eléctrica. Esto no puede quedar así”, expresó Cevallos, quien es abogado de profesión.

Por su parte, el alcalde Aquiles Álvarez explicó que, de acuerdo con el informe técnico preliminar, el entrenador habría ingresado por una zona no habilitada. No obstante, recalcó que el Municipio asume la responsabilidad institucional.

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