Editorial: ¡A ponerse ‘once’ en la calle!
Salir de casa se ha vuelto un riesgo y bajar la guardia puede costar caro. En Navidad no solo se cuidan regalos, también la vida
Ojo al Cristo en estos días en que las calles hierven por las compras navideñas. Hay que andar con los cinco sentidos bien despiertos porque la delincuencia no da tregua. Mientras el Gobierno celebra que subió el IVA al 15% —tres puntos más que golpean el bolsillo—, en la calle la inseguridad sigue mandando.
Los discursos sobran, pero las balas, los robos y las muertes violentas no paran en ningún rincón del país.
Salir de casa se ha vuelto un riesgo y bajar la guardia puede costar caro. Por eso, más allá de promesas oficiales, la realidad obliga a extremar precauciones: no exhibir dinero, evitar zonas peligrosas y desconfiar.
En Navidad no solo se cuidan regalos, también la vida.