Crimen en Urdesa: herencia, deudas y la hipótesis detrás del asesinato de empresario y su contador
Tras el doble crimen, la Policía detuvo a tres personas, dos hombres y una mujer. El sicario descendió de un vehículo de alta gama y huyó en una motocicleta

El cadáver de Trevor Harding quedó junto al vehículo tras ser atacado. Su contador manejaba el carro. Se recogieron 22 indicios balísticos.
El pago de una deuda es una de las hipótesis que maneja la Policía Nacional en torno al asesinato del empresario Trevor John Harding Borja, de 43 años, y de su amigo y contador Jonathan Andrés Merchán Andino, de 34, ocurridos la mañana del jueves 5 de febrero en la avenida Rodrigo de Chávez y calle Primera, en el sector de Urdesa Norte, al norte de Guayaquil.
De acuerdo con información policial, Harding heredó junto a sus dos hermanos y su madre una empresa de seguridad tras la muerte de su padre en 2021. Sin embargo, el empresario ya no formaba parte de la compañía familiar desde hace aproximadamente tres años.
Tras su salida, Harding habría creado y gestionado una compañía de seguridad propia, que operaba de manera independiente. Su oficina estaba ubicada en el mismo lugar donde funcionaba la empresa familiar, ocupando dos espacios. Según la Policía, asistía al lugar solo una o dos veces por semana y mantenía deudas con varias personas. Su contador personal, Merchán, lo acompañaba en la gestión de la empresa. Ninguno de los dos tenía antecedentes penales.
Según la Policía, los familiares del contador sí acudieron al lugar de los hechos e incluso presentaron la denuncia por asesinato.
“La forma en que ocurrió el ataque indica que el objetivo principal habría sido Trevor. Mientras que la otra víctima fue atacada para detenerla, al empresario continuaron disparándole incluso cuando ya estaba en el suelo, según muestran los videos de las cámaras de seguridad”, indicó el investigador.

Cámaras de seguridad captaron el momento en que el sicario descendió del carro de alta gama.
Operativo de captura
Tras el hecho, la Policía Nacional ejecutó varios allanamientos en el noroeste de Guayaquil. El general Walter Villarroel sostuvo que estas diligencias permitieron la detención de tres personas (dos hombres y una mujer) presuntamente responsables del doble crimen.
“El análisis de las cámaras de videovigilancia permitió identificar un vehículo de alta gama, una camioneta Toyota Fortuner, que fue captada cerrando el paso al automotor en el que se movilizaban las víctimas. De este vehículo descendió el ejecutor del ataque, quien luego huyó a bordo de una motocicleta”, explicó Villarroel.

La Policía llegó para levantar indicios.
Dos de los detenidos estarían vinculados con la movilización de los vehículos utilizados antes y después del crimen, mientras que la tercera persona, la mujer, tendría conexiones con el presunto autor material del ataque. “El tirador no se encuentra entre los detenidos”, aclaró el general.
Según la fuente policial, uno de los hombres facilitó la huida del conductor del Toyota Fortuner, ayudó a ocultar el vehículo tras el hecho y trasladó al conductor a otro automotor.
“El segundo hombre habría proporcionado la moto utilizada por el sicario para escapar. La había dejado días antes en un lugar específico, con pleno conocimiento de que sería utilizada para cometer un asesinato”, sostuvo el investigador. (AEB)