Conoce qué es el punto Punto P, la zona más plancetera para ellos

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Conoce qué es el punto Punto P, la zona más plancetera para ellos

El paraíso del placer para el gremio masculino se encuentra en la zona que algunos, quizá, nunca imaginaron explorar: el ano.

El paraíso del placer masculino se encuentra en la zona que algunos, quizá, nunca imaginaron explorar: el ano. Este esfínter salvaguarda la máxima fuente de satisfacción para ellos, el punto P. Durante años, esta glándula erógena altamente sensible de los hombres fue un tabú por diversos estigmas y prejuicios que tenían las personas heterosexuales; sin embargo, gracias a la información de expertos, hoy se conoce que explorar esta zona puede brindar más goce a los adultos durante el sexo.

Esta zona plancetera masculina tiene forma de una almendra y lleva su nombre gracias a la próstata. Está ubicada en el perineo —piel que comprende el escroto y ano— dentro del recto, debajo de la vejiga, por lo que se necesita paciencia y una buena técnica para hallarla. Cuando esta glándula productora de semen es estimulada, genera sensaciones similares a la eyaculación, y le regala a los hombres orgasmos muchísimo más intensos que los que obtendrían con una eyaculación normal.

El equivalente al punto G de las mujeres puede dar una chispa nueva a las relaciones sexuales de las parejas, pero para disfrutarlo al máximo, se debe abandonar cualquier creencia que nace tras la desinformación y desconocimiento de la anatomía y sexualidad humana.

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¿Cómo explorar el punto P?

Debido a las grandes ramificaciones de nervios que existen en el punto P, los especialistas en sexología recomiendan a quienes van a explorar esta zona por primera vez, que lo hagan de forma externa. ¿Cómo? Usando uno o dos dedos mientras realizan movimientos rítmicos sobre el periné, estos pueden ir junto al sexo oral, lo que le hará sentir a tu pareja mayor efusividad en sus sensaciones. No olvides, que como cualquier práctica sexual, son primordiales la paciencia y la comunicación entre la pareja. Es necesario que quien esté realizando la estimulación pueda reconocer la intensidad que el hombre prefiere.

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Para los que quieren explotar esta zona en todo su esplendor, pueden introducir en el ano un dedo, un vibrador o cualquier arnés de penetración que estimule el recto. Al presionar directamente en los nervios que rodean la vejiga, el placer y la excitación son indescriptibles. Sin embargo, antes de que penetrar esta región, debes recordar que la higiene es primero. Manos limpias, uñas limadas o cortas y el uso de un guante o un condón permitirán que tú y tu pareja puedan experimentar esta región con seguridad. Además, es importante que utilicen un lubricante: el psicólogo y sexólogo, Rodolfo Rodríguez, recomienda que este producto sea a base de aceite.

Rompiendo tabúes

Los mitos y prejuicios que se tienen al respecto a esta región erógena se deben a la desinformación, en especial, las personas heterosexuales, así lo confirma el especialista consultado por EXTRA. “Se cree que se va a ser “menos hombre” al estimular esta zona, el desconocimiento sobre este tema es lo que hace que los hombres heterosexuales no accedan a estimularse y a conocerse a si mismos”, aclara Rodríguez.

La ignorancia que rodea al tema logra que las personas piensen que el punto P es una zona exclusiva para gays. Erróneamente se creía que solo la comunidad LGBTI disfrutaban del sexo anal, cuando parejas y hombres heterosexuales también la practican. Estimular esta zona no cambia la orientación sexual o identidad de la persona. Si tú o tu pareja desean y se siente cómodos en estimular esta región que cuenta con una gran cantidad de placer, no estarán cambiando con sus preferencias sexuales. “Existen casos de hombres que van al tacto prostático, donde a veces en la exploración pueden tener una erección y creen que son homosexuales, pero esto es falso”, añade el sexólogo. Mientras las estimulaciones y las exploraciones sean consentidas y estén bajo a métodos que no lastimen al otro, cualquier actividad bajo las sábanas —o en el sitio que deseen— solo aportará un gran momento de placer.