SUSCRÍBETE
Diario Extra Ecuador

Mujeres, dinero y crimen: así es como operan dentro de las redes criminales de Ecuador

No siempre están en la sombra ni cumplen un solo papel. Este especial revela cómo operan dentro de las estructuras del crimen organizado en Ecuador

Tras el crimen de alias Marino empezaron a circular nombres de mujeres supuestamente vinculadas al narco.

Tras el crimen de alias Marino empezaron a circular nombres de mujeres supuestamente vinculadas al narco.Archivo EXRA

Publicado por

Creado:

Actualizado:

El 2 de octubre de 2021, en la cárcel Regional de Guayaquil, se detectó a una mujer que intentaba salir disfrazada de guía penitenciaria, tras visitar a uno de los criminales más peligrosos del país: José Adolfo Macías Villamar, alias Fito. Se trataba de Verónica Briones.

A partir de ese episodio, su identidad quedó registrada en reportes internos del sistema penitenciario y, años más tarde, reapareció en una investigación penal por presunto lavado de activos, conocida como el caso Blanqueo Fito.

En ese proceso, la Fiscalía indaga el posible rol de Briones en la administración de recursos económicos vinculados al entorno de Fito, cabecilla de Los Choneros actualmente procesado en Estados Unidos, tras una deportación voluntaria.

(Te invitamos a leer: 'Las muñecas de la mafia': así operan los narcos para reclutar mujeres en Ecuador)

Briones no era la esposa legal del capo criminal, pero tuvo una hija con él y formó parte de su círculo íntimo. Su caso se convirtió en uno de los ejemplos más visibles del rol que pueden ocupar las mujeres dentro de estructuras criminales, más allá del vínculo sentimental.

¿El narcotráfico distingue ideologías?

Para el exoficial de Inteligencia Kléber Carrión, este tipo de casos no debe analizarse como hechos aislados. “El narcotráfico no distingue ideologías ni partidos. No es ADN o RC. Es poder y dinero”, sostiene.

El especialista explica que las organizaciones criminales carecen de códigos éticos y morales, y que esa lógica se reproduce en su relación con la política y con las mujeres que integran a su entorno.

(Además: Los nexos de Bryan Soria y alias Marino, asesinado en Mocolí: lujos, poder y reuniones)

En ese marco surge el término ‘muñecas de la mafia’, una etiqueta mediática y no jurídica, que intenta describir la presencia de mujeres jóvenes, atractivas o visibles en redes sociales, vinculadas al círculo de líderes criminales.

Según Carrión, el fenómeno no es nuevo. En Colombia y México, la llamada narcoestética llevaría más de una década normalizada como expresión simbólica del poder masculino dentro del crimen organizado.

Víctimas atrapadas en relaciones de dependencia

El exoficial es categórico al diferenciar roles. “La mayoría no son testaferros. Son amantes. Buscan regalos o dinero, generalmente a cambio de favores sexuales”, afirma, y recalca que la dimensión sexual no está aislada, sino integrada al funcionamiento criminal.

El experto subraya que muchas de estas mujeres son también víctimas, atrapadas en relaciones de dependencia económica, desigualdad y exposición pública. Sin embargo, no todos los casos se limitan a lo íntimo o estético. Existen mujeres que sí cumplen funciones activas dentro de las organizaciones criminales, especialmente en la administración de recursos y bienes.

Ese es el escenario que investiga la Fiscalía en el caso de Verónica Briones, donde la hipótesis fiscal apunta a un manejo de dinero del entorno de Los Choneros, más allá de la relación personal con el cabecilla.

Verónica Briones tiene una hija con el capo criminal alias Fito.

Verónica Briones tiene una hija con el capo criminal alias Fito.Archivo

El papel de intermediarias

Otro caso clave para entender el rol femenino en estas redes es el de Mayra Salazar, sentenciada dentro del caso Metástasis. A diferencia de los vínculos sentimentales, Salazar cumplía un rol de intermediaria, conectando intereses del narcotráfico con operadores judiciales y actores políticos, según lo expuesto por la Fiscalía en audiencia.

Salazar aceptó su responsabilidad penal, se acogió a cooperación eficaz y entregó información relevante que permitió abrir nuevas líneas de investigación por corrupción judicial.

Para Renato Rivera, analista de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (Gitoc), este caso evidencia que el papel de las mujeres ha sido históricamente subestimado, pese a su peso real.

El experto explica que muchas mujeres actúan como intermediarias, administradoras de recursos o enlaces entre grupos criminales y políticos, especialmente en esquemas de lavado de activos. En otros casos, añade, sí funcionan como testaferros, prestando su nombre para empresas o bienes utilizados para ocultar el origen ilícito del dinero.

‘Muñecas de la mafia’

Tras crímenes recientes de alto perfil, como el de Stalin Olivero, cabecilla de Los Lagartos apodado Marino, en la Isla Mocolí (Samborondón), el debate se trasladó a redes sociales y derivó en señalamientos públicos contra varias mujeres, algunas de las cuales salieron a responder.

Una de ellas fue la asambleísta Rosa Torres, quien negó cualquier vínculo con estructuras criminales y aseguró que las imágenes difundidas fueron sacadas de contexto y utilizadas con fines políticos. Además, afirmó que no existe investigación judicial en su contra por estos señalamientos y rechazó que se la relacione con redes criminales por aparecer en fotografías o videos.

También se pronunciaron Wendy Landa y Nicole Pinilla, creadoras de contenido digital, quienes negaron vínculos con el crimen organizado y advirtieron sobre riesgos de estigmatización y afectación a su seguridad personal.

Política, territorio y dinero

En paralelo, el crimen organizado mantiene vínculos estructurales con la política. Rivera y Carrión coinciden en que estas redes financiarían campañas electorales y buscarían contratos públicos como mecanismos de lavado.

El analista político Mauricio Alarcón sostiene que esta infiltración es más rentable en los gobiernos locales, donde el control sobre la contratación pública es directo y menos fiscalizado. También recuerda que varios exasambleístas hoy presos o procesados enfrentan cargos por vínculos con narcotráfico y corrupción, lo que demuestra que el fenómeno no distingue banderas partidistas.

Mujeres vinculadas a Fito son investigadas por lavado de activos.

Mujeres vinculadas a Fito son investigadas por lavado de activos.Archivo

¿Qué roles cumplen las mujeres?

A partir del análisis de los casos investigados y de los pronunciamientos públicos, el exoficial Kléber Carrión explica que las mujeres vinculadas al crimen organizado no cumplen un solo rol, sino que ocupan posiciones distintas según su cercanía y utilidad dentro de la estructura criminal.

“Hay mujeres que solo están para suplir deseos sexuales, otras que reciben prebendas como regalos, y otras que sí manejan dinero o bienes. Mezclar todo en una sola etiqueta es un error”, sostiene Carrión.

En la misma línea, Renato Rivera señala que comprender estos roles exige reconocer su peso en lavado de activos, administración de recursos e intermediación política, sin estigmatizar, pero tampoco invisibilizar responsabilidades penales cuando existen.

Desde la seguridad, Nelson Yépez coincide en que este entramado responde a un mismo denominador común: el dinero, y advierte que, mientras no se fortalezcan el control financiero, la inteligencia estratégica y la depuración institucional, estas dinámicas seguirán reproduciéndose.

Cuestionamientos a la UAFE

En este entramado, el rol de la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE) resulta clave, pero es duramente cuestionado por los especialistas.

Rivera y el analista en seguridad Nelson Yépez coinciden en que la UAFE no ha generado casos emblemáticos contra el lavado de activos y que su debilitamiento institucional limita el combate real al crimen organizado.

Yépez advierte que, sin inteligencia financiera independiente, el Estado solo reacciona ante crisis mediáticas, sin desmontar las estructuras de fondo.

Para conocer más sobre el trabajo de la UAFE, EXTRA hizo un requerimiento sobre las investigaciones realizadas en 2025 y cuántas llegaron a un proceso penal, a través del portal de Transparencia de la Defensoría del Pueblo, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta, al igual que el pedido de entrevista o información realizado a los correos de Secretaría y Mesa de Ayuda de la entidad.

tracking