Metro de Quito: La extensión al norte arranca con estudios técnicos, pero hay dudas por resolver
La ampliación del Metro de Quito hacia La Ofelia inicia su fase de estudios, mientras expertos advierten deudas en la integración del transporte

La extensión del Metro de Quito hasta La Ofelia beneficiaría a miles de quiteños.
La propuesta de ampliar el Metro de Quito hacia el norte del Distrito ha vuelto a ganar protagonismo en la planificación municipal.
Recientemente, se adjudicaron los estudios para extender la ruta hasta La Ofelia a la firma española Técnica y Proyectos S.A. (Typsa), un paso clave para el crecimiento del sistema ferroviario.
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Pese a este avance, especialistas señalan que la ciudad aún carece de un plan ferroviario integral y arrastra temas pendientes como la unificación de rutas de buses y el sistema de recaudo compartido.
Un proyecto que vuelve a la mesa técnica
La intención de expandir la línea no es una novedad. En 2019, el diseño original contemplaba un tramo desde Guamaní hasta La Ofelia, aunque finalmente se construyó el recorrido actual de Quitumbe a El Labrador.
Édison Yánez, exgerente del Metro, recuerda que en aquel año ya se contaba con una ingeniería básica que proyectaba un costo de 365 millones de dólares con financiamiento de la banca multilateral.
Sin embargo, retomar el proyecto hoy implica empezar desde cero, ya que los contratos previos se cerraron y la maquinaria pesada, como las tuneladoras, ya no se encuentra en el país. Los estudios actuales de Typsa, que tienen un plazo de un año, se centrarán en la ingeniería de detalle y analizarán también una posible línea hacia Calderón.
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Los retos: financiamiento e integración
Para que la construcción sea una realidad, el Municipio deberá asegurar garantías soberanas del Gobierno central para acceder a créditos internacionales.
Además del dinero, Yánez cuestiona la falta de una hoja de ruta clara: "¿Por qué se decide ampliar a La Ofelia y no a Guamaní?", se pregunta, resaltando que la capital necesita un plan que defina tecnologías y modelos de reorganización para los buses de superficie.
Hasta ahora, tras tres años de operación, la reestructuración completa de rutas y frecuencias no se ha concretado, lo que genera una sobreoferta que afecta la sostenibilidad del sistema. Actualmente, el Metro requiere unos 400.000 pasajeros diarios para no depender excesivamente de subvenciones municipales.
Pendientes urgentes en movilidad
El concejal Fidel Chamba enfatiza que el crecimiento debe ser responsable y recuerda deudas sociales y técnicas: el conflicto no resuelto con los vecinos de Solanda por las casas afectadas y la falta de certificación para la interoperabilidad del sistema de recaudo.
Por su parte, Carlos Pérez, exsecretario de Movilidad, sostiene que el Metro debe ser el eje vertebral de Quito, pero aclara que "en prácticamente todas las ciudades del mundo con un transporte público eficiente es necesario contar con algún nivel de subsidio", debido a que es un servicio esencial, especialmente para los ciudadanos de menores ingresos.
Con un cronograma que estima al menos cinco años para ver la obra terminada, el futuro de la ampliación dependerá de la voluntad política de las próximas administraciones, evitando que los proyectos estratégicos cambien cada cuatro años.