Buena Vida
Virgen María: Consagración del nuevo año a la Madre celestial
Desde el primer día del 2026, los creyentes católicos acuden a los templos para agradecer las bendiciones recibidas y para pedir amparo

Durante la caminata, los fieles arrojaron pétalos de rosas a la imagen de Nuestra Señora de la Nube.
Para cientos de creyentes católicos, cada inicio de año está marcado por la devoción a la Virgen María, la Madre celestial, a quien se la invoca y honra en los diferentes templos y también le consagraron este nuevo tiempo.
Desde el 1 de enero, fecha en que la Iglesia Católica celebra la Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios, los devotos llegan ante los altares para encomendarse a ella y agradecerle.
Una de las expresiones de fe más representativas se vivió en Azogues, provincia de Cañar, donde Nuestra Señora de la Nube, devoción que es parte del patrimonio de la localidad.
El 1 de enero, comunidades, grupos religiosos y devotos participaron de la misa campal y llevaron la imagen en la tradicional procesión por el centro histórico de la ciudad.
A Nuestra Señora de la Nube, madre del migrante y reina del ausente, la celebran con cánticos, flores y fervor. Durante el recorrido, arrojaron pétalos de rosas a la representación y en la puerta del emblemático templo franciscano, su santuario, cantaron el himno patria y el de la Virgen.
Acto en el santuario de la Virgen de El Cisne
En el Santuario Nacional de El Cisne también se inició el nuevo año poniéndolo en las manos de la Virgen, y se pidieron que su luz nos guíe, que su paz reine en vuestros corazones.
El obispo de la Diócesis de Loja, monseñor Walter Heras, presidió la romería en la parroquia, con la que cientos de files dieron apertura al ciclo espiritual del nuevo año 2026.