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Diario Extra Ecuador

Denuncian crisis en el Hospital del Niño de Guayaquil: Las atemoriza supuesta bacteria

Sin aire acondicionado, con escasez de medicamentos y miedo por una presunta bacteria, familias relatan la dura espera que viven junto a sus hijos

Madres de pacientes miran impotentes la fachada del hospital, buscando ser escuchadas ante las aparentes precarias condiciones.

Madres de pacientes miran impotentes la fachada del hospital, buscando ser escuchadas ante las aparentes precarias condiciones.Freddy Rodríguez / extra

Diego Alfonso Alvarado Franco

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En una esquina cercana al Hospital del Niño Francisco Icaza Bustamante de Guayaquil, un grupo de madres se reunió para desahogarse. No llegaron con pancartas ni consignas organizadas. Solo tenían cansancio, miedo y la urgencia de ser escuchadas. Relataron lo que, según ellas, sería una profunda crisis que atraviesa esta casa de salud.

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Las denuncias apuntan, principalmente, a un presunto deterioro de la infraestructura, escasez de medicamentos y el temor por la posible presencia de una bacteria en el hospital.

Imágenes enviadas a EXTRA muestran baños con llaves dañadas, sanitarios clausurados con cinta adhesiva, huecos en los pisos de cerámica (sobre todo en escaleras y zonas de alto tránsito), duchas con sarro y moho, y salas sin ventilación.

En las salas más sofocantes, las madres improvisan cualquier forma de alivio, como ventear a sus pequeños con hojas o cartones. Algunas logran costear ventiladores recargables, muchos con figuras infantiles para, de alguna forma, brindar un poco de consuelo a los niños.

Supuesta bacteria en el hospital Icaza Bustamante

Isabel Pérez lleva 15 días viviendo esa realidad, debido a la fractura que sufrió su hijo de 12 años. El hecho que más la marca ocurrió este miércoles, cuando el menor salía de una operación. “Cuando lo trasladaban en la camilla, una de las ruedas estaba dañada. Avanzaba, pero cada vez daba un golpe fuerte. El impacto de esa rueda dañada le ocasionaba mucho más dolor”, relató.

Ventiladores llevados por las propias madres son la única ventilación disponible.

Ventiladores llevados por las propias madres son la única ventilación disponible.Cortesía

Esta madre de familia aseveró que “no hay medicamentos, los baños están muy sucios, las camillas están fatales y el personal médico nos dijo que en la zona de cirugía general hay una bacteria y que no podemos estar allí”.

Ella afirmó que había visto a otras madres con sus maletas y niños recibiendo tratamiento fuera de esa área, lo que aumentó su preocupación. “Parece que el germen que está allí se ha expandido. Estamos bien preocupados. Hay tensión. A nadie le exigen el uso de tapabocas”.

Otra madre, que tiene una niña hospitalizada en el piso 3 y evitó identificarse, manifestó: “La higiene está pésima, estamos llenos de insectos. No hay ni paracetamol, ningún medicamento. La administración de este hospital es pésima. El gobierno no está haciendo nada por este hospital. El tema de la bacteria me preocupa demasiado. Hay niños que entran por otras cosas y salen contaminados”.

El hospital tendría algunos baños llenos de sarro y descuidados.

El hospital tendría algunos baños llenos de sarro y descuidados.Cortesía

Las quejas se repiten en distintos pisos y especialidades. En traumatología, por ejemplo, varias madres aseguran que los procedimientos se han ido postergando durante meses, por la falta de personal especializado y de insumos básicos.

En esa misma área, otra madre contó que su hijo permanece con clavos en el pie desde el año pasado, sin fecha clara para una nueva intervención, debido a la ausencia de anestesiólogos, según le habrían dicho.

Jenniffer Hurtado, madre de otro paciente, contó que su hijo tiene el pie operado desde el año pasado y todavía no le retiran los clavos que le pusieron. “Dicen que no hay anestesiólogo”, dijo también, visiblemente molesta.

La falta de higiene es otra gran preocupación. Una usuaria indicó que tuvo que comprar cloro y alcohol para limpiar los baños. “A mí me ha tocado hasta lavar el baño”, comentó. Otra madre expresó que las camas no se desinfectan con regularidad y que ellas mismas deben llevar sus sábanas y lavarlas.

La presencia de insectos es otro reclamo recurrente. “He dormido aquí con moscas y cucarachas”, confesó una de las mujeres.

Al concluir la entrevista, las madres miraron hacia la fachada del hospital y dejaron escapar un grito colectivo: “¡Queremos medicinas, queremos anestesiólogo, queremos aire acondicionado!”.

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