Exclusivo
Cuerpeo

4 dudas sobre la falta de apetito sexual

La baja en el deseo es un problema por el que pasan la mayoría de parejas. Conoce las interrogantes que plantearon nuestros lectores

falta de deseo-sexual
Puede que una actitud o una frase mal dicha pueda influir en el deseo que sentimos hacia otra persona.Tomado de internet

Cuando se habla de la falta de deseo sexual, por lo general se lo relaciona con las mujeres. Sin embargo, esta carencia de libido no tiene nada que ver con el género, sino con una serie de condiciones que hay que identificar para su solución.

Hay que entender primero que el deseo sexual cambia, evoluciona y se modifica a lo largo de la vida. Una misma persona no siente similar deseo sexual a los 18 que a los 40 años.

Los síntomas de un bajo deseo sexual pueden ser: no tener interés en ningún tipo de actividad sexual, incluida la masturbación; nunca o casi nunca tener fantasías o pensamientos sexuales; preocuparte por la falta de actividad sexual o fantasías.

RELACIONADAS
La sexóloga Paola Pérez precisa que hay que tomar en cuenta los múltiples factores que intervienen en el deseo. En el caso de las mujeres, su ciclo menstrual puede cambiarlo, por las hormonas.

No obstante, explica, la falta de deseo sexual puede ir derivada de una experiencia negativa que se relacione a las características o actitudes del amante. “Por ejemplo, si alguien huele al perfume que nos gusta, seguramente se aumentará el deseo. Si ocurre lo contrario, este disminuye”, comenta.

Añade que hay creencias, derivadas de una cultura sexual basada en la pornografía, que estereotipan al deseo.

“En estas películas muestran una ficción que no se asemeja a la realidad sexual de muchas parejas”, dice y reitera que estas expectativas pueden cohibir a las personas y hacer que eviten el contacto sexual.
  • Mi novio me gusta, pero se me quitaron las ganas de sexo...

Es normal que en la pareja haya altibajos en cuanto al deseo sexual. En este tipo de casos, hay que revisar qué está provocando que no quieras tener sexo. Quizá con el diálogo con la pareja puedan detectar qué es lo que está incomodando y frenando la libido. Si el problema es recurrente y sienten que no encuentran el origen, hay que acudir a un profesional porque la disminución del sexo, en personas que han sido muy activas, podría generar problemas en la relación.

  • Siento que la rutina me agobia y no consigo excitarme

Las parejas que ya conviven juntas o tienen muchos años pueden acabar ‘rutinizándose’ los guiones sexuales, es decir, ya no hay el factor sorpresa o la novedad en la cama.

Quizá esto sea lo que ya no provoque la excitación. Intente cambiar de sitio, ir a un motel, o puede intentar con nuevas prácticas.

  • Mi esposo y yo hemos tenido que afrontar problemas y no tenemos sexo

Los problemas de pareja y problemas cotidianos sin resolver: desequilibrios dentro de la relación en las tareas de casa o cargas familiares desiguales resienten el deseo sexual. Un reparto más equitativo de las tareas y responsabilidades puede influir positivamente en que el deseo vuelva a aparecer.

El estrés, la ansiedad y el bajo estado de ánimo pueden disminuir el deseo. El acompañamiento terapéutico deberá ir orientado a la mejora de estos casos, para que el deseo se restablezca tras la mejoría a nivel psicológico.

  • A mi actual pareja solo le gusta tener sexo una vez al mes, ¿Qué hago?

Hay personas para las que el sexo no es lo más importante en la vida, no son asexuales, pero para ellas no es algo vital. Esto no quiere decir que algo malo pase con ellas, simplemente no es su prioridad. Si usted quiere mantener y continuar con esa relación, debe conversar con ella y exponer sus necesidades sexuales para llegar a un acuerdo con el que los dos se sientan cómodos y complacidos.